Dé a sus representantes unas vacaciones libres de estrés

By Heather Baldwin

Casi todo el mundo ha comentado que en un momento u otro necesita volver al trabajo para recuperarse de sus vacaciones. Si bien en parte esto se dice en broma: planificar, empacar, coordinar y gastar en unas vacaciones -sin mencionar la tensión de pensar en todo lo que se amontona en el buzón mientras uno no está- puede ser más estresante que ir a trabajar día tras día. En su libro, Winning Under Fire: Turn Stress Into Success the U.S. Army Way (McGraw-Hill, 2005), Dale Collie ofrece sugerencias para ayudar a sus representantes de ventas a volver de las vacaciones sin estrés y dispuestos a dar un 110%.

1. Evite anunciar cambios de tareas, de territorio o nuevas responsabilidades justo antes de que los representantes salgan de vacaciones. La cantidad de esfuerzo que podrán poner los representantes en sus nuevas responsabilidades será mínima, sino que estarán pensando y preocupándose por los cambios mientras no están y no tendrán con quién conversar sobre esas preocupaciones.

2. Dos semanas antes de las vacaciones, siéntese con los representantes y pregúnteles en qué están trabajando y qué tienen que hacer antes de irse de vacaciones. Luego vigile sus esfuerzos. Los representantes no deberían pasar los últimos días de trabajo tratando de cumplir plazos.

3. Dé un día o medio día libre extra para los preparativos de las vacaciones. De todas formas es muy probable que la distracción con los preparativos de último momento para las vacaciones consuma buena parte del último día de los representantes de ventas en la oficina. Darles tiempo para que atiendan esas cosas será un gasto menor para la compañía, pero de enorme beneficio para los representantes.

4. Distribuya responsabilidades de manera que cuando los representantes de ventas regresen tengan un buzón vacío, ningún correo de voz, ni una lista de emails para responder. Se debería informar a los representantes para ponerlos al tanto de lo que ocurrió mientras no estaban, pero no tendrían que preocuparse de estar en todo, más allá de sus obligaciones normales.

5. Si sabe dónde se va a alojar el representante durante las vacaciones, haga algo especial. Envíele una nota manuscrita o una postal para que se le entregue en su habitación, o envíele flores o un cesto de frutas. “Es una forma exitosa de fortalecer relaciones, un generador de confianza familiar y un liberador de tensiones”, sostiene Collie. “Si su presupuesto es limitado como el del Ejército, la nota personal puede ser muy eficaz.”

6. Planifique el regreso de los representantes con tiempo para conversar sobre sus vacaciones (fortalecimiento de relaciones) y ponerlos al día sobre lo que pasó mientras no estaban. Lleve registro de las cosas que les va a contar cuando vuelvan para que esto tenga sentido.