Etiqueta en el siglo XXI

By Lain Ehmann

Usted llama a su jefe y a sus clientes por su nombre y no su apellido, no usa vestimenta informal solamente los viernes sino que lo hace todo el tiempo y ha concretado más de un negocio mientras mira un partido de soccer que juega su hija. El hecho de que los lugares de trabajo sean cada vez más informales, no quiere decir que los modales ya no importen. Roz Usheroff, autora de Customize Your Career: How to Develop a Winning Strategy to Move Up, Move Ahead or Move On (McGraw-Hill, 2003), dice que los modales nunca han sido más importantes.

“El concepto del protocolo comercial quedó por el camino”, dice Usheroff. “Poder resucitar ese concepto hoy, puede significar una ventaja competitiva para alguien.” He aquí la lista de las principales conductas a seguir – o eliminar, según Usheroff:

  • Debe recordar que las personas que atienden al público (gatekeepers) son importantes. Sea amable con secretarios y secretarias, recepcionistas, asistentes administrativos y demás personas que lo reciben, recomienda Usheroff. Trátelos como personas “reales”, con frecuencia pueden allanarle el camino y conducirlo hacia quienes toman las decisiones, o pueden lograr que su vida sea un infierno.
  • No debe comportarse en la oficina de otros como si fuese la suya propia. Espere a que lo inviten a sentarse y consulte dónde prefieren que se siente. No juegue con las cosas del escritorio y sea cuidadoso de dónde se instala usted y dónde pone sus pertenencias personales. “Si usted ingresa en el espacio de otra persona, realmente tiene que ser respetuoso”, advierte Usheroff.
  • Debe poner en suspenso los teléfonos celulares, localizadores y dispositivos BlackBerry. Escuchar mensajes, recibir llamadas o chequear e-mails son cosas que no se hacen, dice Usheroff. “¿Cómo va a consolidar relaciones o generar negocios si la impresión que da es que todo lo demás en el mundo es más importante?”, pregunta la autora. Si espera una llamada urgente, avise previamente a la persona que lo acompaña, pida permiso para atender la llamada y discúlpese cuando la reciba.
  • No debe prolongar su visita más de lo esperado. Al comienzo de una llamada telefónica o de una reunión personal, pregunte a la persona cuánto tiempo dispone y limítese a ese tiempo. Aunque los demás se muestren interesados en la conversación, consulte para llamar en otro momento o fije otra reunión para seguir con la conversación.
  • Debe aprender buenos modales durante comidas. Usheroff sostiene que salir a comer con clientes puede hundir rápidamente a las personas. Hay que recordar: Si usted invita, usted paga. Compórtese en sintonía con los demás: no pida un bistec grande si los demás optan por una entrada liviana o una ensalada. No hable con la boca llena y cuando empiezan a comer, deje de hablar de trabajo. “Si invita a sus clientes a salir a comer, debe darse cuenta que usted es el anfitrión”, dice.
  • No debe abusar del correo de voz. Deje mensajes breves y concretos, evite dejar muchos detalles y demasiadas instrucciones sobre cómo ponerse en contacto con usted. En vez de eso, deje dicho que volverá a llamar a una hora determinada – y cumpla con lo dicho, dice Usheroff.
  • Debe recordar la regla de oro en ventas. Su cliente potencial tal vez no siga las mismas fórmulas de etiqueta que usted, por lo tanto debe estar preparado para adaptarse. “El cliente siempre tiene razón”, dice Usheroff. “Si los agravia, usted pierde”.
  • Por más información, haga clic en www.usheroff.com